HÉROES Y VILLANOS. HÉROES: 44 AÑOS SOLOS EN LA MADRUGADA .

Hoy inicio un hilo que, si se tratara de un contrato laboral, sería un fijo discontinuo. Voy a hablar de gestas y de traiciones en la Historia de España, lo cual supone hablar de colectivos o de individuos, de hazañas y héroes; de grandes subversiones o de mediocres traidores. Será discontinuo porque se hace muy pesado ir leyendo biografía tras biografía de unos pájaros de cuentas que hicieron lo posible por destruir nuestra Nación o porque las grandes hazañas suelen estar incluídasen hechos mayores. En este sentido la Conquista de México o la vuelta al mundo fueron hechos brillantes y heroicos de nuestra historia, como hemos visto en las entradas de la España de Carlos I.

En los traidores, que nadie se lleve a engaño, con carácter general, seguiré la máxima del profesor Ferrero que en su italiano españolizado decía “dádmelo morto”, para diferenciar la historia del periodismo. Señalaba el ilustre profesor italiano que esa fina separación nace cuando la última persona que vivió un acontecimiento ha fallecido. En ese instante, lo que era periodismo, pasa a ser historia. No es una norma comúnmente respetada, sobre todo, por la historiografía anglosajona, pero que, en este caso, puede ser conveniente. No voy juzgar a muchos personajes que todos conocemos, de los que todos tenemos opinión y posiblemente certeza de su bajeza, sin necesidad de consultar más fuentes que las de los diarios, las sesiones parlamentarias o las sentencias judiciales. Pero, además, porque no daría abasto.

Por empezar con lo bueno, voy a hablar de una hazaña, una de las más recientes, que en ocasiones se olvida que tuvo mucho de heroicidad colectiva. Voy a hablar de la Transición española, pero sin detallar los acontecimientos, sino recordando algo más importante: el llamado “espíritu de la transición” y para ello me voy a servir del cine.

El cine como fuente histórica es perfectamente viable. No sólo las películas que narran acontecimientos históricos, sean buenas o malas, sino de aquellas denominadas “de época”, aunque la época sea la nuestra o la de anteayer.

Películas ambientadas en la transición hay muchas desde “Tigres de Papel” de Fernando Colomo (1977);“El disputado voto del señor Cayo” (1986. Giménez Rico); “Númax presenta” (Joaquín Jordá, 1980);Ópera prima” (Fernando Trueba, 1980)“Madrid,1987”( David Trueba. 2012) y, sobre todo las películas de Garci que desde “Asignatura pendiente”-1977. La primera de esta “época”- a la “Asignatura aprobada” para demostrar que era posible e, incluso, necesario, ”Volver a empezar” y así dejar de sentirnos “Solos en la madrugada”. Y de “solos en la madrugada” voy a hablar.

Me gusta el cine de Garci porque desde su detallismo parece contarnos una historia individual, pero lo que aparece ante nuestros ojos es la manifestación de un colectivo; creemos que narra un cuento trivial cualquiera, cuando lo que muestra es el retrato de España.  En “Solos en la madrugada” refleja el estado de opinión de una generación. La que vivió en los últimos años del franquismo y maduró durante la Transición.

Algunos pensarán que la Transición fue el “Harakiri” de las Cortes franquistas con el “de la ley a la ley” de Torcuato Fernández Miranda; la llega de Suarez al Gobierno, la Ley para la Reforma Política (1976); la legalización del Partido Comunista; los pactos de la Moncloa; los encuentros entre Tarradellas y Suarez, las Elecciones legislativas (1977); la aprobación de la Constitución de 1978 tras el referéndum del 6 de diciembre de …. y, sí, todo eso y mucho más es la Transición, pero nada de eso hubiera sido sin algo esencial: el consenso entre los españoles, basado en los que se llamó “el espíritu de la Transición”. Es decir, la creación de un clima de sosiego, entendimiento y colaboración entre todos, renunciando a los maximalismos y condicionantes ideológicos, todos perdieron para ganar todos.

Eso lo recuerdan muy bien los que lo vivieron.

Como lo vivió Garci. Sus películas intimistas vienen marcadas por unos diálogos inteligentes, como si la charla fuera un hablar habitual en cualquier cafetería de la España de entonces. No se trata de un cine pseudo-intelectual con pretensiones de brillantez. Es un cine popular porque todos se podían ver reflejados en sus personajes, sobre todo los “progres” del momento, aquellos que nunca apoyaron a Franco ni al franquismo. Pero ser inteligible no le quita mérito, sino que se lo da.  En “solos en la madrugada” el protagonista (representado por José Sacristán), un periodista que pasa por un momento personal complicado (por sus líos amorosos, sus dudas…), presenta un programa de éxito en la radio de titulo homónimo al de la película. En sus diálogos y vivencias muestra sus dudas, como las que tenía aquella sociedad.

Los personajes evolucionan al caminar, haciendo camino al andar, al igual que España y los españoles.

La película es una reflexión sobre una sociedad que cambia a pasos agigantados por el fallecimiento de Franco; como si hubiera quedado huérfana de alguien al que llevaban echando la culpa de sus males desde hacía 40 años.

En el monólogo final de la película el protagonista lo señala:

 “Se acabó la temporada que ha durado treinta y ocho hermosos años, estamos en mil novecientos setenta y siete, somos adultos, a lo mejor un poquito contrahechos, pero adultos.

Ya no tenemos papá.”

Aquel paso a la edad adulta los españoles no se dio con pensamiento único, ni descalificando al que pensaba diferente, sino con un sentimiento común de colaboración basado en la libertad. Olvidando el pasado para ganar el futuro. El futuro era una democracia, imperfecta, como todas, pero mucho mejor que otras. Una democracia cuyo logro fue una heroicidad. La valentía y la heroicidad del pueblo español que sirvió de ejemplo al mundo. Así lo recuerda Garci:

Tenemos que convencernos de que somos iguales a los otros seres que andan por ahí, por Francia, por Suecia, por Inglaterra.”

Aquella Transición nació del consenso, del olvido, del perdón mutuo y de las ganas de crecer de los españoles. También lo recuerda nuestro protagonista:

“A partir de ahora y aunque sigamos siendo igual de minusválidos, vamos a intentar luchar por lo que creemos que hay que luchar: por la libertad, por la felicidad.”

La ilusión era una característica común unida a la incertidumbre, pero, sobre todo, nadie quería más enfrentamientos ni dos Españas, se buscaba la paz:

“No soy político, ni sociólogo, pero creo que lo que deberíamos hacer es darnos la libertad los unos a los otros, aunque sea una libertad condicional. Pues vamos, yo creo que sí podemos hacerlo, creo que sí. No debe preocuparnos si cuesta al principio, porque lo importante es que al final habremos recuperado la convivencia, el amor, la ilusión.”

Una vez indultados unos a otros, los españoles decidieron olvidar para ser libres:

Hay que empezar a ser libres. Yo también quiero ser libre. No quiero tener que mentirme tanto. Sé que tengo que hacer algo… a lo mejor escuchar, escuchar más a la gente o hacer un programa de radio para adultos, para hablar de las cosas de hoy, porque… porque no podemos pasar otros cuarenta años hablando de los cuarenta años…”

Nos quedamos huérfanos hace 44 años; hace 44 años que estamos solos en la madrugada. Gracias a aquella Transición modélica pasamos a la Historia Universal y en vez de apreciarlo como la heroicidad que fue, 44 años después, despreciamos el resultado, nos rebelamos para conseguir nada y pretendemos resucitar al difunto, como si fuera Lázaro y nosotros pudiéramos hacer milagros. Pero no, el difunto lleva 44 años muerto, y no hay más milagro que el que nos dimos todos juntos cuando dejamos el pasado a los historiadores y nosotros nos pusimos a hablar del hoy y del mañana.

Dejo el enlace del monólogo final de la película. Todo un hallazgo histórico.

 

https://www.youtube.com/watch?v=JneufsU2m6Y

 

(Solos en la madrugada, 1978, guión  de José María González Sinde( padre de la que fue Ministra de Cultura con Zapatero ). Director y coguionista José Luis Garci. Interpretes: José Sacristán, Fiorella Faltoyano, Emma Cohen, María Casanova)

 

 

4 comentarios sobre “HÉROES Y VILLANOS. HÉROES: 44 AÑOS SOLOS EN LA MADRUGADA .

  1. Brillante análisis, y especialmente apropiada la referencia a la película . Para los que tenemos memoria,con mayuscula, y sabemos de donde venimos, la transicion es algo de lo que estar orgullosos.

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