LA LEY SECA EN ESTADOS UNIDOS

En 2020 se cumplen cien años de la promulgación de la llamada Ley Seca en Estados Unidos. Estuvo vigente entre el dieciséis de enero de 1920 y el seis de diciembre de 1933.Pero sus orígenes son anteriores, como veremos, y sus consecuencias tuvieron carácter económico, social y político.

Desde el siglo XVIII, las iglesias protestantes, especialmente las metodistas propugnaban la prohibición de las bebidas alcohólicas como forma de salvaguardar la virtud de las mujeres y la felicidad de las familias. Esto no respondía a lo establecido por Lutero sino a la ola de puritanismo que embargó siempre el protestantismo americano, unido al hecho de que los obreros bebían a la salida del trabajo como forma de evasión barata. A las borracheras se le unían los accidentes laborales, los problemas conyugales y las enfermedades. La campaña metodista tuvo un primer éxito en 1851 cuando se aprobó la ley Maine que prohibía la venta de alcohol. A esta batalla moral se une un elemento distorsionador de la vida americana: el gran desarrollo económico de siglo XIX y sobre todo del S.XX llevó a Estados Unidos a numerosos inmigrantes que no eran anglosajones y en muchos casos no eran protestantes: irlandeses, alemanes, italianos. El puritanismo americano no era compartido por estos grupos y, los protestantes americanos, no veían con buenos ojos a los recién llegados. Es más, su presencia se les hacía odiosa no sólo por la diferencia cultural sino porque les arrebataban muchos puestos de trabajo. De manera que el puritanismo se vio sostenido por los anglosajones, protestantes y blancos que acusaban a los inmigrantes de todo tipo de calamidades existentes en las ciudades americanas. Así, desde el inicio, el problema del abstencionismo fue una batalla moral, racial y económica. Muchos de los abstencionistas eran los empresarios que vieron en la prohibición la opción de incrementar la productividad y de equilibrar los precios en un producto cuya demanda era inelástica:así suba el precio, muchos consumidores todavía lo pagarán(no hay que olvidar que no se prohibió el consumo, sino la fabricación y distribución)[1].

En 1917, dos terceras partes de los escaños del congreso estaban ocupados por partidarios de la ley seca y en diciembre de 1917 se aprobó una enmienda constitucional que prohibía ‘la fabricación, venta o transporte de bebidas alcohólicas “intoxicantes”. La enmienda definitiva se aprobó en 1920 -la decimoctava- que vedaba la venta y fabricación de bebidas con más de medio grado de alcohol.  La derogación, en 1933, se produjo mediante otra enmienda constitucional, la enmienda XXI, siendo Presidente Franklin D. Roosevelt.

Aquellos supuestos beneficios de la prohibición, no fueron tales, de hecho, las cifras del consumo de alcohol, aunque siguen siendo cuestionadas y controvertidas según los autores, parece que oscilan en una disminución en torno al 5%, se calcula que en 1925 había 100.000 bares secretos en las principales ciudades de USA, de los cuales 10.000 estaban en la ciudad de Nueva York (los conocidos como “Speakeasy”- bares situados normalmente en sótanos-). A cambio, trajo consigo el incremento del contrabando desde Canadá y del crimen organizado. Sus efectos fueron una buena época de lucrativos “negocios” para personajes como Al Capone que llegó a defender el contrabando, con gran cinismo, en términos empresariales: “Le doy al público lo que el público pide”, declaró. “Nunca he tenido que enviar vendedores agresivos. Nunca hubiera podido dar abasto”.  Dado que, entre los contrabandistas- los competidores empresariales-no se podían denunciar, los métodos para hacerse con el monopolio del mercado cada vez eran más violentos, dando lugar al crimen organizado por medio de bandas de delincuentes- gánsteres-, policías, políticos y jueces corrompidos.

Esas corruptelas, que en el caso de Capone no olvidaban a las clases populares a las que protegía y apoyaba mediante fiestas populares, comidas gratuitas y otro tipo de amparos, hicieron muy difícil acabar con este tipo de bandas. Como todo el mundo sabe, a Capone le encarcelaron por delitos contra el fisco y, en el juicio, hubo que cambiar al jurado porque había sobornado al que le correspondió en un primer momento.

Aquellos ingresos, además, hicieron florecer otros “negocios” criminales, como el tráfico de drogas y la prostitución.

El verdadero final de estas bandas vino con la legalización del comercio y fabricación de medidas alcohólicas.

En EE.UU. todavía hay condados “secos” y las llamadas “leyes azules” que prohíben su venta los domingos.De todos modos, la ley seca y sus consecuencias demuestran, una vez más en la Historia, que cuando el Estado intenta imbuir en la mentalidad de sus habitantes un tipo de moralidad concreta, forzadamente, suele fracasar, pero causando mucho sufrimiento por el camino.

BIBLIOGRAFÍA

  • MARK THORTON. “La economía de la prohibición”. 2012. Centro Mises.
  • Revista National Geographic . Octubre 2017.

[1]Mark Thorton en su libro “La economía de la prohibición”

 

2 comentarios sobre “LA LEY SECA EN ESTADOS UNIDOS

  1. muy interesante y también lo es la consideración de que el Estado puede intentarlo pero la libertad del individuo siempre prevalece, aunque , como bien dice la autora, sea tras muchos sufrimientos

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