EL INICIO DE LAS PERSECUCIONES CONTRA LOS CATÓLICOS EN INGLATERRA Y LA CONSPIRACIÓN DE LA PÓLVORA

Muchas veces en las guerras diversas que ha tenido la humanidad por razones religiosas se plantea a los católicos como esos bárbaros (más aún a los españoles por la propaganda protestante contra la Inquisición y el Imperio, como un elemento más que ha configurado nuestra leyenda negra)  y pocas veces se deja traslucir la crueldad de las nuevas iglesias. En este caso que nos ocupa nos vamos a referir a un hecho concreto acontecido en el Reino Unido, que trae causa de la persecución a los católicos.

En Gran Bretaña, la persecución a los católicos se une al enfrentamiento con el Imperio español, pues como Imperio católico, se oponía a los planes de Enrique VIII tanto personales como nacionales. Liberándose del catolicismo, del Papismo, como decían los protestantes, dejaba de estar bajo la órbita del Imperio español que era el brazo armado con el que contaba el Papa. Por eso, el protestantismo tenía un cierto sabor nacionalista en las Islas.

Con esa base de fondo, en el reinado del apostata Enrique se inicia una dura persecución a los católicos cuya datación procede de 1534 , con la promulgación del Acta de Supremacía,  por la cual, Enrique VIII se proclamó jefe absoluto de las Islas, no sólo de su Iglesia, lo que le permitió condenar por traición a todo partidario del Papa; los que se rebelaron fueron ejecutados, sus bienes confiscados y la corona inglesa y sus partidarios, enriquecidos. Entre los ejecutados se encontraron los frailes Franciscanos y los Cartujos de los conventos de Londres y los religiosos, mártires y santos: Tomás Moro y Juan de Fisher. También fue ejecutada la última descendiente de los Plantagenet, con lo que, con la excusa de su catolicismo, Enrique VIII se libraba de una posible aspirante al trono ( tenga presente el lector la guerra de las dos rosas).

Ante todo esto, se rebelan los católicos mediante las llamadas Peregrinaciones de la Gracia centradas en el norte del País, sobre todo en York. Sus miembros, tras su derrota, también fueron ejecutados.

Cuando muere Enrique VIII, hereda el trono María I hija mayor de Enrique VIII y Catalina de Aragón ( hija de los Reyes católicos)- María era católica y a punto estuvo de abrogar la reforma de su padre-.

La respuesta de los nacionalistas, identificados con el protestantismo, fue pasar a llamarse anglicanos, es decir, ingleses; se consideraban los auténticos ingleses frente a los católicos a los que despreciaban. Su propaganda, mucho más efectiva que la católica, hace que se extienda un odio hacia los católicos por extranjerizantes, y, especialmente, contra los españoles, al fin y al cabo, María se había casado con un español (Felipe II) en 1554 y español era el Imperio dominante y sostén del papado y de su causa en Europa. Evidentemente, María intentó sofocar aquellas revueltas protestantes y arremetió contra los anglicanos, de una manera no más cruenta que la realizada por su padre o la que luego ejercerá su hermana contra los católicos, pero la propaganda anglicana, con una exageración que nunca se dio en las narraciones sobre las actividades de los protestantes, elevó la crueldad de María a rango de categoría. De tal manera que, María ha pasado a la Historia con un sobrenombre que a su vez designa un combinado alcohólico- María la Sanguinaria- “Bloody Mary”. Por el contrario, los anglicanos nunca han tenido a Isabel I, hermanastra de María y sucesora, como sanguinaria, al contrario, la presentan como reina virgen y beatífica, casi santa, cuando la realidad es que no fue ni lo primero ni lo segundo. La posición de Isabel, hija de Ana Bolena, era extremadamente frágil porque si la boda de sus padres no era legítima (el divorcio de Enrique con Catalina de Aragón se consideraba ilegal por un sector importante de la población, todos los católicos entre ellos), Isabel era ilegítima, bastarda, y eso hacía que sus posiciones sólo fueran mantenidas en la medida en que se mantenía el anglicanismo.

Con Isabel el ser anglicano era obligatorio, asistir a los oficios, también, bajo pena de muerte; los vecinos debían delatar al que no asistiera a los actos religiosos anglicanos o al que asistiera a los católicos, era obligatorio el juramento de supremacía para ejercer un trabajo en la corte o en algunos oficios. Durante su reinado, Inglaterra reforzó la posición de la Iglesia anglicana con medidas contra el catolicismo. En 1585, el Parlamento instó a todos los sacerdotes católicos a abandonar el País o correr el riesgo de ser condenado por delitos de traición y ejecutados. Los católicos fueron barridos de la faz de la tierra británica; fueron condenados a vivir en la clandestinidad, así, quizá el mejor ejemplo de ocultación fue el del gran William Shakespeare, católico según todos los estudios, que jamás escribió contra los católicos, constituyendo una excepción en el mundo cultural británico del momento, pero que jamás manifestó en voz alta su fe.

Estas leyes se reforzaron con la llegada de Jacobo I al trono de Inglaterra. Esta situación, y la negativa del rey a revocar estas normas, llevó a un grupo de católicos a planear La conspiración de la pólvora.

La idea era la de iniciar una revolución católica en toda Inglaterra y, como mínimo, salvaguardar su fe tanto en el ámbito público como privado.  No está muy claro el efecto que hubiera tenido la misma, ni siquiera si sólo era un movimiento católico o una utilización de los católicos para derrocar al rey.

Entre los conspiradores son conocidos Robert Catesby,  Thomas Winter, Thomas Percy, John Wright y Guy Fawkes, cuyo nombre es el que ha sobrevivido por encima de los demás, aunque no fue el ideólogo.https://www.gettyimages.es/detail/fotograf%C3%ADa-de-noticias/the-gunpowder-plot-the-conspiracy-was-created-fotograf%C3%ADa-de-noticias/588890133?adppopup=true

Catesby y Percy, los auténticos cabecillas, intentaron previamente que se derogaran las leyes penales contra los católicos, sin éxito. Winter fue enviado a Flandes a fin de lograr la ayuda de la Corte española, pero Felipe III no se la prestó; se estaban llevando a cabo las negociaciones para la paz entre Inglaterra y España tras 80 años de enfrentamientos en los Países Bajos ( Paz de Londres).  En Flandes, unido a los tercios españoles, Guy Fawkes ,nacido en York hacia finales del siglo XVI (curiosamente en York, donde surgieron las “Peregrinaciones de la Gracia”) se hizo un bravo guerrero, conocido como Guido y que llegó al grado de capitán. Procedía de una familia mixta de padre protestante y madre católica. Viendo la represión hacia los católicos, decidió seguir esta Fe, como un acto casi de rebeldía. En 1591, Guy vendió sus bienes y marchó al continente a luchar contra los protestantes holandeses, allí conoció a Winter y volvió con él a Inglaterra a finales de abril de 1605.

Los conspiradores, después de alquilar una casa junto al Parlamento, lograron llevar treinta y seis barriles de pólvora, ocultos bajo carbón y leña a un sótano de la Cámara de los Lores, evidentemente, con intención de hacerlos estallar. La conspiración llegó hasta ese punto como un secreto muy bien guardado, sin un solo inconveniente significativo.

El experto en explosivos, Guy Fawkes, se había quedado en las bodegas para encender la pólvora y hacer estallar los barriles durante la ceremonia de apertura del parlamento de aquel año- 5 de noviembre de 1605-.La noche del 4 de noviembre de ese mismo año un grupo organizado por el Conde de Salisbury registraron el Parlamento y en el sótano encontraron a Guido Fawkes ultimando los preparativos para el día siguiente. El católico inglés fue torturado brutalmente y no se sabe a ciencia cierta si reveló los nombres de sus compañeros, pero se conoce que se negaba a hacerlo. 13 fueron los detenidos, algunos, ejecutados en el acto, mientras que a otros se les juzgó en el mismo Palacio de Westminster, donde se cobró entrada para contemplar su ejecución que consistía en lo siguiente:

“Colgándoles del cuello sin dejarles morir, seccionándoles los genitales, echándolos al fuego ante sus propios ojos y, hallándose aún vivos, destripándoles y arrancándoles el corazón antes de decapitarles y despedazarles. Luego se expondrían ante el público las cabezas clavadas en picas y serían arrojados los restantes trozos a los pájaros para su alimento”

 Ante tremenda brutalidad, mientras subía al cadalso, Guy se lanzó de las escaleras y se partió el cuello muriendo al instante y evitando así el brutal ajusticiamiento. Para que luego, en la leyenda negra española, esparcida especialmente por británicos, holandeses y alemanes, se diga de la Inquisición.

Todavía hoy en todo Reino Unido, todos los 5 de noviembre, se celebra el fracaso de aquella revuelta. Es la noche de Guy Fawkes, en la que los ingleses hacen hogueras y queman muñecos con el rostro del famoso católico inglés.

En una de esas vueltas que da la vida y la historia,  la máscara con los rasgos de Guido (sonrisa abierta de oreja a oreja con bigote elevado en sus puntas, al gusto de la época ) se convirtió en imagen de la resistencia católica, pero, en la actualidad, esa imagen de Guy es la recreada en los famosos cómics de V de Vendetta, escritos por Alan Moore e ilustrados por David Lloyd , que desarrollaba su cuento en una sociedad distópica, sin rastro del catolicismo original. De este cómic saltó como logo de los hackers de Anonymous , símbolo del anarquismo mundial, aunque ellos se presentan como factor de resistencia civil ante la tiranía.

https://universocomic.es/comics-de-v-de-vendetta-todo-lo-que-debes-saber/

El resultado de aquella conspiración fue nefasto para los católicos; las leyes contra ellos aumentaron inmediatamente en severidad. El clima de miedo y paranoia que siguió al descubrimiento de la Conspiración de la pólvora, facilitó la aprobación de una legislación anticatólica restrictiva. Además, el miedo a las conspiraciones católicas fue un tema constante durante los siguientes años y el avance gradual hacia la tolerancia religiosa se retrasó durante siglos. A lo largo de al Historia,  las grandes víctimas de la persecución contra los católicos en Gran Bretaña han sido los irlandeses, condenados a pasar hambre por sus creencias. Sobre las hambrunas en Irlanda, hablaremos en otro hilo. Pero, en la Britania anglicana, la persecución no fue sólo contra los católicos, también se ensañaron contra otras iglesias protestantes, no olvidemos a los puritanos que tuvieron que huir al nuevo mundo ( viaje del Mayflower), 13.000 cuáqueros, bajo el reinado de Carlos II, fueron encarcelados… este enfrentamiento entre religiones continuó hasta el siglo XX.

2 comentarios sobre “EL INICIO DE LAS PERSECUCIONES CONTRA LOS CATÓLICOS EN INGLATERRA Y LA CONSPIRACIÓN DE LA PÓLVORA

  1. Gran hilo sobre una historia muy desconocida. Y es el Reino Unido es uno de los mayores aportadores de mártires a la Iglesia católica a raiz de esta persecución. Y no olvidemos que Reino Unido, como Corea del Norte es hoy, en aquella epoca era una rogue estate, o estado gamberro, es decir, molesto, pero poca cosa .

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