Líneas Defensivas. Especial referencia a las de la Segunda Guerra Mundial

Estos días todos estamos oyendo hablar de la “Línea Wagner”, como una estrategia defensiva empleada por Rusia en la guerra de Ucrania.

Se trata de una construcción, parece ser de hormigón, levantada en la zona ocupada fronteriza entre ambos contendientes, en territorios que Rusia considera estratégicos dentro del Donetsk. Evidentemente, la finalidad de esta “línea” no es más que la de frenar el avance ucraniano.

Como todos sabemos la realización de fuertes, torres defensivas, murallas es un sistema defensivo más que antiguo. Ya lo emplearon, y no fueron los primeros, los romanos. Entre las construcciones de contención romanas, quizá el más famoso haya sido el Muro de Adriano en la provincia de Britania. Iba desde la orilla del rio Tyne, cerca del Mar del Norte hasta el Mar de Irlanda. Lo que permitía proyectar el poder romano hacia la tierra norteña ocupada por los pictos. Aunque, en el Orbe, posiblemente, la muralla más conocida de la antigüedad fue y es la Muralla china.  Se construyó por tramos, iniciándose en el Siglo V a de C. y se terminó en el siglo XVI con la intención de proteger la frontera norte del imperio chino sobre todo por los ataques de las hordas de Mongolia y Manchuria. https://algodehistoria.home.blog/2019/12/13/hordas/

La idea defensiva a base de construcciones se extendió fundamentalmente en la Edad Media. Muestras de ello tenemos en montones de castillos en España o de torres vigías o albarranas, como, por ejemplo, la Torre del Oro. Sin olvidarnos de las importantes murallas defensivas, algunas aún existentes en ciudades como León, Lugo o Ávila.

Pero centrándonos en periodos históricos más recientes y en guerras no tan lejanas como la Segunda Guerra Mundial (en adelante, 2GM) hay cuatro líneas defensivas muy conocidas y que responden al mismo criterio que la línea Wagner: la línea Maginot, la línea Mannerheim, la línea Gustav y la Línea Sigfrido. La primera, empleada por los franceses; la segunda, por los finlandeses, y las siguientes, por los alemanes No fueron las únicas, pero sí muy destacadas.

  • De las mencionadas, la Línea Maginot fue la primera en idearse pues su construcción se inició en periodo de entreguerras. Fue una línea de fortificación y defensa construida por Francia a lo largo de su frontera con Alemania e Italia, después del fin de la Primera Guerra Mundial. El término línea Maginot se usa indistintamente para referirse al sistema completo de fortificaciones francesas contra Alemania e Italia, o exclusivamente para referirse a las defensas contra Alemania, en cuyo caso las defensas contra Italia suelen llamarse Línea Alpina. Aquí utilizaremos esa segunda opción.

Tras la primera Guerra Mundial (en adelante, 1GM), los países europeos quedaron traumatizados por el gran número de muertos a los que condujo la guerra de trincheras, las bombas de gases y en general la guerra de posiciones, teniendo en cuenta la poca importancia de los bombardeos durante la Gran Guerra, que se circunscribieron a acciones puntuales de carácter táctico.

Los armisticios, acuerdos y tratados de Paz- esencialmente, los 14 puntos de Wilson, la conferencia de paz de París, el tratado de Versalles – sólo valieron para humillar a Alemania. https://algodehistoria.home.blog/2020/01/01/los-felices-anos-20/

Ni Francia, ni Gran Bretaña ni Estados Unidos se fiaban de ella y aunque lentamente fue entrando en la Sociedad de Naciones y en los acuerdos internacionales (sobre todo, a raíz de los acuerdos de Lorcano), la verdad es que todos pensaban que el conflicto podría reanudarse, mucho más a raíz de los acontecimientos en Alemania durante los años 30.

https://algodehistoria.home.blog/2019/10/18/la-crisis-del-29/

https://algodehistoria.home.blog/2019/09/06/el-inicio-de-la-segunda-guerra-mundial/

La Línea Maginot fue construida en la década de los 30, por iniciativa de André Maginot (1877-1932), ministro de defensa francés entre 1929 y 1932. La idea subyacente era que la siguiente guerra contra Alemania se desarrollaría al igual que la 1GM. Por tanto, tenían en mente otra guerra de trincheras, una guerra sumamente defensiva y sin dar más importancia a los avances técnicos, a la aviación y a otros elementos de la guerra moderna.

Se trataba de una fortificación lineal paralela a la frontera francesa con Bélgica y Alemania desde el mar, en el paso de Calais, hasta el mediterráneo por la Provenza. Fue una construcción magnífica con fuertes separados cada 15 kilómetros, entre los fuertes se encontraban búnkeres y ambos se unían por obstáculos antitanque, fosos, campos de minas y alambre de púas. Los búnkeres subterráneos tenían cúpulas de enorme grosor de acero que apenas eran perceptibles sobre el terreno, estaban semienterradas, pintadas con los colores del terreno para no destacar ante el enemigo y dotadas de con piezas de artillería de medio y ligero calibre. El resto de la línea se componía de edificaciones enterradas hasta unos 70 metros de profundidad. Bajo tierra había habitaciones con comodidades mejores que muchas casas, viviendas, grupos electrógenos, aire acondicionado y calefacción, trenes subterráneos… Podía cobijar a una guarnición de casi 22.000 hombres. Todas estas instalaciones se encontraban protegidas por muros de hormigón de hasta tres metros de espesor. Por su longitud y magnificencia sólo puede ser comparada con la Muralla China. Sin embargo, la Línea Maginot no era homogénea en su fortificación. El miedo al asalto alemán hizo que desde el Rin hasta Montmedy, en las cercanías del Sedán, la línea estuviera fortalecida en una triple construcción, mientras que la frontera con Bélgica apenas tuvo fortificaciones por dos razones: primero, Bélgica era neutral y, segundo, el mando francés consideró que el bosque de las Ardenas era tan sumamente espeso y dificultoso que haría imposible el paso alemán por ese lugar.

Cuando, en mayo de 1940, los alemanes invadieron Bélgica, cruzaron el extremo norte de la línea Maginot, rompieron el frente con sus tanques y aviones, a pesar de que fuerzas británicas y francesas reforzaron la zona norte de la línea. Cinco días más tarde, los soldados alemanes pisaban una vez más suelo francés. 

La batalla de Francia duró solo seis semanas, rindiéndose oficialmente el 25 de junio de 1940. Los alemanes siguieron la línea hacia el sur hasta inutilizarla, pero no destruirla.

La construcción de la línea se considera un fracaso de la defensa francesa. Tanto el General De Gaulle como Churchill criticaron la construcción. Para el general francés, la línea respondía a una mentalidad puramente defensiva y ejerció un influjo debilitador sobre el espíritu de reacción del pueblo francés. En opinión de Churchill, la construcción fue costosa en dinero, tiempo y supuso supeditar todo el potencial defensivo francés a ella. Se invirtió demasiado dinero en la fortificación de la línea y muy poco en la modernización y refuerzo de las fuerzas móviles. Respondía a un concepto anquilosado de la guerra. Churchill, con no poca sorna británica, decía cuando el desastre se cernía sobre Francia y Petain y sus generales no eran capaces de verlo: “Gracias a Dios, tenemos la Línea Maginot”.

Con todo, la fortificación que seguía en pie fue muy útil cuando Hitler ordenó la última gran ofensiva, la Operación Nordwind. Entonces las fortificaciones de la línea Maginot fueron muy útiles a los aliados. Según el historiador Stephen Ambros: «Una parte de la Línea se usó con el propósito para el que había sido diseñada y demostró la magnífica fortificación que era». 

  • También en el periodo de entre guerras mundiales se construyó la Línea Mannerheim. Fue una línea de fortificación defensiva en el Istmo de Carelia construida por Finlandia pensando en evitar una invasión por parte de la Unión Soviética. Finlandia había declarado su independencia de la URSS en 1917 y aunque los rusos reconocieron tal independencia, nadie en Finlandia se fiaba de ellos. La línea recibió el nombre del mariscal Gustaf Mannerheim y se construyó en la década de 1920-30. Se extendía desde la costa del Golfo de Finlandia, en la punta más al sur del País, pasando por Summa, hasta Vuoksen y terminando en Taipale cerca del lago Ladoga.

https://es.wikipedia.org/wiki/L%C3%ADnea_Mannerheim#/media/Archivo:Mannerheim-line.png

Se construyó en dos fases, la primera en torno a 1921, tras la guerra civil finlandesa (con dos bandos llamados rojos y blancos, los primeros apoyados por la URSS y los segundos por el imperio alemán. Así se entiende la afición de rusos y alemanes por ocupar Finlandia, pues siempre estuvieron entrometidos en su soberanía. La guerra terminó con la victoria blanca en 1918, tras retirarse la URSS de la contienda) y en una segunda fase tras 1932, siendo interrumpida la construcción por la guerra de invierno

Tres meses después del inicio de la 2GM la Unión Soviética atacó Finlandia, el 30 de noviembre de 1939. Iniciándose lo que se ha llamado la “Guerra de invierno”. Ya vimos en la entrada sobre el pacto Ribbenrop- Molotov (https://algodehistoria.home.blog/2020/11/06/pacto-ribbentrop-molotov/) como Alemania y Rusia pretendía repartirse la Europa oriental. La URSS buscaba apoderarse del territorio finlandés señalando que era necesario para defender San Petersburgo, entonces llamado Leningrado. Propuso un intercambio de territorios a los fineses. Evidentemente, Finlandia se negó y la URSS invadió su país vecino. Finlandia se defendió. En esta defensa, fue esencial la Línea Mannerheim, que al contrario que la línea Maginot no se basaba en la sucesión de enormes búnkeres (los búnkeres, existieron, pero fueron escasos) sino en el aprovechamiento de los accidentes geográficos de la zona, especialmente los numerosos ríos y lagos existentes en el lugar. Las fortificaciones se hicieron principalmente de hormigón y en muchos casos se limitaron a fortificaciones menores, crear trincheras, zanjas antitanques, barreras de hormigón para tanques (también conocidas como dientes de dragón) alambre de púas…. Se llamó a este tipo de línea defensiva, línea flexible, porque al contrario que la línea Maginot, los soldados no estaban encerrados en los búnkeres y podían salir y contraatacar, no eran fortificaciones meramente defensivas. La línea estaba armada con ametralladoras y artillería no muy numerosa. No se construyó con grandes gastos, al contrario que la francesa. Su finalidad era más retrasar el avance soviético que repelerlo y, en ese sentido, fue todo un éxito. Retrasó el avance soviético durante más de dos meses a pesar de que el número se soldados fineses era muy inferior al ruso.

En 1940, se firmó un tratado de paz y Finlandia cedió parte de su territorio a la URSS, pero dejó en evidencia al ejército soviético. Tanto se vislumbró la debilidad rusa que como consecuencia de la Guerra de Invierno y la Línea Mannerheim, Hitler emprendió la operación Barbarroja para apoderarse de la URSS, lo que supuso el fin del pacto Ribbentrop-Molotov, la unión de la URSS a los aliados, la asociación de Finlandia con los alemanes y, en última instancia, la derrota alemana al abrir un frente oriental.

  • Otra de las líneas defensivas de la 2GM fue la Línea Gustav, conocida también como Línea de Invierno, construida en Italia por los alemanes con la intención principal de impedir o al menos ralentizar el acceso a Roma, en caso de invasión aliada. Fue construida de costa a costa, desde el río Garigliano hasta el mar Tirreno en el oeste, y a través de los Apeninos hasta la desembocadura del río Sangro en la costa del mar Adriático en el este.

Se componía de fortalezas y búnkeres de hormigón, líneas de alambre de espino, torres de armas y campos de minas.

Al finalizar la campaña de África, los aliados entendieron que era hora de liberar Italia. Entraron por Sicilia donde llegaron el 24 de julio de 1943. El desembarco aliado en Sicilia logró que el rey Víctor Manuel detuviera a Mussolini y firmara el armisticio entre Italia y las fuerzas aliadas el 3 de septiembre de 1943. De ahí que los aliados cruzaran el estrecho de Mesina y comenzaran el avance por la península de Calabria, llegando a Salerno el 9 de septiembre, sin gran resistencia italiana.

Pero todo se complica cuando Hitler invade la península itálica, procede a liberar a Mussolini y defender el territorio italiano frente a los aliados. Así, mientras los aliados buscan la conquista de Nápoles y la manera de expulsar a los alemanes del sur de Italia, se encuentran con una tenaz resistencia en la ciudad de Cassino, a unos 100km al sur-este de Roma. Se han tropezado con la línea Gustav.

La estrategia aliada, fundamentalmente, de americanos y británicos pasaba por la toma de Montecassino y para ello idearon, como maniobra de distracción el desembarco en Anzio. Era septiembre de 1943 y hasta el 12 de febrero de 1944 las divisiones formadas por indios y neocelandeses no conquistaron la abadía de Montecassino. El desembarco de Anzio fue un fracaso, se aseguró la cabeza de playa, pero los alemanes encajonaron a los aliados entre Anzio y la línea Gustav que bloqueo el avance aliado hasta el 11 de mayo de 1944. Ras esa fecha llegó el éxito aliado. Los alemanes se retiraron dejando expedito el camino aliado hacia Roma. Fueron los hombres del 5º ejército estadounidense los primeros que entraron en Roma en junio de 1944. Pero la línea Gustav cumplió el objetivo de retrasar a los aliados en su avance.

  • Con la misma intención de las dos anteriores, los alemanes construyeron la Línea Sigfrido Muro Occidental. Tenía una longitud de 630 km a lo largo de las fronteras con Holanda y Suiza. Se concibió como una sucesión de búnkeres (subterráneos), dientes de dragón, nidos de ametralladoras, vallas de alambre de espino y campos de minas.

La Línea Sigfrido se construyó entre 1936 y 1945 por orden de Hitler y como respuesta a la línea Maginot francesa. La construcción alemana fue amplia y magnífica y sirvió tanto de estímulo al orgullo alemán como de disuasión para los franceses. Permitió que Alemania tuviera cubierto su flanco occidental al inicio del conflicto con una pequeña guarnición de soldados, de manera que los franceses no la atacaran mientras Alemania invadía Polonia. Pero precisamente por el afán francés de sacar a los alemanes de Polonia se produjeron pequeñas escaramuzas en la frontera entre ambos países, conocidas como la “guerra de broma”.

Realmente, los franceses esperaban que el ataque alemán a sus fronteras llegara por la línea Sigfrido, cosa que no ocurrió como hemos visto, sino por Bélgica. Concluida la batalla de Francia, los alemanes desarmaron toda su línea y enviaron sus armas transportables a zonas más necesarias. Los edificios fueron abandonados y utilizados por los campesinos para guardar sus aperos.

Pero fue en 1944 tras la invasión de Normandía cuando los aliados alcanzaron la línea Sigfrido. En aquel momento, los alemanes habían entendido que los búnkeres de estas líneas servían más como “ratoneras”, que como elementos útiles para la batalla. Por eso dedicaron los búnkeres para ofrecer protección durante los bombardeos, pero las batallas se libraban fuera de ellos. Así en 1944, la línea Sigfrido proporcionó un refugio seguro a las unidades alemanas en retirada.

La injustificada falta de respeto a la muralla occidental por parte aliada, además de una serie de problemas logísticos en ese bando, dieron tiempo a los alemanes para reorganizar sus defensas.  Cuando los aliados reanudaron su avance a mediados de septiembre de 1944, se produjeron amargos y encarnizados combates y el avance sufrió un colapso. En la línea, los norteamericanos, que fueron los actuantes en esta batalla, se enfrentaron a los alemanes en diversas escaramuzas y en dos batallas destacables: la de Aquisgrán y la de Hürtgen. Siendo la segunda consecuencia de la defensa alemana de la primera. La batalla fue cruenta y la penetración hacia Alemania se consiguió por la zona norte de la línea, a la altura de Aquisgrán.  Esenciales para ello fueron los 75 cañones autopropulsados que los norteamericanos instalaron en sus carros de combate, además de modernos lanzallamas y cargas de demolición montadas en pértigas para atacar las trincheras… pero, para lograr la derrota alemana, fue necesario el ataque con dos divisiones de ejército americano, apoyados por la aviación y maniobras de distracción al sur de Aquisgrán y más al norte de donde se tenía previsto atacar; de manera que, los alemanes entendieron que lo que ocurría en el norte de la ciudad de Aquisgrán eran maniobras de distracción, no el auténtico ataque. El número de bajas total en la batalla de la línea Sigfrido alcanzó los 800.000 soldados de ambos bandos. Una auténtica sangría. Se dice que los alemanes lucharon en esta batalla con un coraje muy superior al que habían empleado en otros momentos de la guerra.

Además, y al tiempo fuera de la línea, los aliados perdieron la batalla de Arnhem y tuvieron que rechazar la contraofensiva alemana en las Ardenas en diciembre de 1944, por lo que los aliados no pudieron penetrar en territorio alemán hasta marzo de 1945.

Parece que la táctica rusa en Ucrania pretende emular cualquiera de las líneas mostradas en esta entrada, si bien según los satélites lleva construidos 2 kilómetros de muralla, pero planea prolongarla a través de unos 217 kilómetros. Todo indica que la construcción se ha detenido por el invierno y las lluvias. El “general invierno”, ese gran aliado ruso en todas las guerras.

BIBLIOGRAFÍA

ARTOLA, Ricardo. – “La Segunda Guerra Mundial”. Alianza Editorial. 1962.

GILBERT, Martin: “Segunda Guerra Mundial (1939-1945). Ed. La esfera de los libros. 2014