Hoy hablaré de la historia de Cuba desde la independencia hasta la actualidad, de manera muy somera porque más de 100 años de Historia o 62, porque nos centraremos en la Revolución castrista, dan para mucho más que una entrada de cualquier blog.
El relato irá acompañando de música, una de las características culturales más destacadas de Cuba. La música típicamente cubana tiene su origen en España, acompasada por los ritmos y cantos africanos traídos por los esclavos y, en cierto modo, por la música asiática, por la gran colonia china que se asentó en cuba desde 1848.
https://www.youtube.com/watch?v=gdz3F6me1GU
Cuando salí de Cuba dejé mi vida dejé mi amor…
Hace algunas entradas explicamos el proceso por el que Cuba dejó de ser una provincia española.
https://algodehistoria.home.blog/2021/03/26/las-primeras-guerras-de-independencia-de-cuba/
En el tratado de París, España entrega un territorio próspero a los Estados Unidos, con la promesa de que adquiriría la independencia. Tal acontecimiento ocurrió el 20 de mayo de 1902. Al menos, teóricamente, porque la enmienda Platt, y sus sucesivas modificaciones- apéndice aprobado en EE. UU e incluido en la constitución de Cuba de 1901- otorgaba a EE. UU una enorme influencia en la isla. Realmente Cuba se convirtió en un satélite norteamericano, dominio que mantiene su recuerdo en la base naval en la bahía de Guantánamo. Esta enmienda estuvo vigente hasta 1934.
Tras el golpe de Estado dado por el ejército en 1933, llega al poder Fulgencio Batista que ejerció primero, como jefe del Estado Mayor y, en 1940, en unas elecciones libres, fue elegido presidente. Durante su primer mandato oficial, aprobó diversas reformas sociales y comenzó a redactar la Constitución más liberal y democrática de Cuba hasta la fecha. Fue responsable de intentar constituir una democracia embrionaria en Cuba durante las décadas de 1940 y 1950. Tras las elecciones de 1944, entregó el poder al poco eficaz Ramón Grau San Martín con el que la corrupción no tardó en triunfar. Batista que se había ido a EE. UU, volvió de la mano de un golpe de estado en 1952. Parece que su llegada se había financiado por la mafia y contaba con el visto bueno de un amplio sector de políticos estadounidenses.
En este segundo mandato, subió el sueldo al ejército, restableció la pena de muerte y suprimió varios derechos fundamentales. Este periodo se caracterizó por su elevado grado de corrupción, el enriquecimiento de una oligarquía cada vez más reducida, la desaparición paulatina de la clase media y el empobrecimiento de la población. El dictador Batista convirtió Cuba más en un cabaret al servicio de los extranjeros que en un país próspero. Como consecuencia de ello, se organizó una oposición generalizada contra Batista. Durante los dos primeros años (1952-54), incluso los Estados Unidos criticaron la violencia dictatorial de Batista y limitaron los suministros militares.
Y en eso “llegó el comandante y mandó a parar”
https://www.youtube.com/watch?v=M7HK2TxS_mM
Un grupo de jóvenes se conjuró para tomar las armas como único medio para derrocar a Batista. Este grupo de Jóvenes de autodenominó “Generación del centenario” por coincidir con el centenario del nacimiento de José Martí en 1853. Estaban liderados por Fidel Castro.
El 26 de julio de 1953, intentaron tomar el Cuartel Moncada en Santiago de Cuba y el Cuartel Carlos Manuel Céspedes en Bayamo. Fracasaron. Fueron encarcelados en la isla de los pinos.
En 1955, fueron liberados gracias una amnistía dada por Batista para congraciarse con el pueblo. Los Castro se exiliaron en México, temían que la verdadera intención de Batista fuera asesinarlos. En ningún momento sin embargo abandonaron la idea de volver a Cuba, por eso crearon el Movimiento del 26 de julio, base de su asalto al poder.
En México se unió a ellos un médico argentino, Ernesto Guevara, Ché Guevara, y unos 80 hombres más entre los que también se encontraba Camilo Cienfuegos. El 2 de diciembre de 1956, navegan hacia Cuba a bordo del Granma. Son derrotados en la costa por el ejército cubano y se refugian en las montañas de Sierra Maestra. Allí inician una guerra de guerrillas que llamó la atención del mundo entero, sobre todo, de los periodistas norteamericanos. Uno de esos documentales termina con una entrevista a Fidel Castro en el New York Times cuyo impacto genera una oleada de simpatía hacia los guerrilleros en la opinión pública nacional e internacional. Como consecuencia de ello, numerosos civiles cubanos, sobre todo, campesinos y trabajadores se unen a los Castro y a otras guerrillas. Para lograr mayor eficacia, el movimiento de 26 de julio coordina sus acciones con otras fuerzas guerrilleras como el directorio Revolucionario, el segundo Frente Nacional de Escambray y el Partido llamado socialista popular que tenía ideología comunista. La escena final se dará en diciembre de 1958 en Santa Clara, cuando el Che y sus hombres hacen descarrilar un tren lleno de suministros, armas y refuerzos para el ejército cubano, como consecuencia de la debilidad creada en el ejército oficial cubano, Batista huyó a Estados Unidos.
El 1 de enero de 1959, la Habana se lanzó a las calles celebrando el éxito de la Revolución, al tiempo, ese mismo día, Fidel Castro entró en Santiago de Cuba, declarándola capital provisional de Cuba y proclamando a Manuel Urrutia presidente de la nación. Sin embargo, el nombre de Manuel Urrutia se pierde en la Historia oficial de Cuba. Nadie de la Revolución quiere acordarse de él; las razones: sus desavenencias con Castro y sus renuencias al giro comunista, lo que le convirtieron en un personaje incómodo. «Fue el primer opositor desde el gobierno al comunismo y el autor del primer intento notable de querer detener aquello», asegura el escritor cubano Norberto Fuentes, autor de La autobiografía de Fidel Castro. Otros líderes de la Revolución fueron encarcelados o desaparecieron por oponerse al comunismo como Huber Matos y quizá el propio Camilo Cienfuegos, fallecido en extrañas circunstancias.
Desde ese momento, por la influencia soviética y el apoyo que le dieron los países del este y China, Cuba se convirtió en un régimen comunista; es decir, en una dictadura.
Durante mucho tiempo los defensores del régimen señalaban tres éxitos de la Revolución y del régimen de Castro:
- Un sistema de salud público y universal, que fue referente frente a la mayoría de naciones de Latinoamérica. Es importante señalar que ya antes de la Revolución, en 1957, Cuba ocupaba el primer lugar de la región con menor mortalidad infantil y con mayor número de médicos y camas en los hospitales por habitantes, cifras que todavía ostenta.
Los médicos cubanos se educaban en Rusia o en los países del éste. También en la propia isla con profesores del éste de Europa. Este sistema fue muy ponderado por la OMS, que destacó la buena asistencia primaria, su capacidad de prevención, la reducción de tasas de mortalidad de niños y madres y la ratio médico paciente del sistema sanitario de la isla. Junto con el sistema de Costa Rica y Chile estaba considerado de los mejores de Hispanoamérica. Sin embargo, estudios recientes ponen en duda la verdad de las cifras cubanas.
Cuba también ha creado institutos de investigación científica que fueron referentes internacionales, como el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología.
Como consecuencia de su buena formación, muchos de los médicos cubanos eran enviados, de manera obligada, a otras zonas del mundo a ejercer su trabajo como compensación al apoyo soviético y de su órbita de influencia al régimen.
Ahora bien, desde 2003 el grado de insatisfacción de los cubanos en relación a su sistema sanitario alcanza casi el 70%. Los motivos son variados, pero todos confluyen en las consecuencias de la caída del Muro y la falta de recursos que aportaban antes los países pro soviéticos a Cuba. De hecho, las protestas que vemos estos días se deben, entre otras razones, a un sistema sanitario sin medicinas, sin instrumental actualizado, sin medios, sin vacunas.
Suelen acusar al bloqueo de EE. UU como causante de estas carencias. Buscar un enemigo exterior al que acusar del propio fracaso ha sido un recurso muy socorrido en todas las dictaduras. Pero EE.UU acabó con el bloqueo e inició un embargo, cuyas consecuencias económicas deberían ser menos duras para la isla. Los partidarios del régimen se olvidan de la falta de asistencia de sus antiguos socios y de su propio fracaso económico, como veremos. Son los cubanos residentes en el exterior los que desde hace muchos años organizan envíos de medicinas básicas, como antibióticos, analgésicos, ansiolíticos, antidepresivos… a sus familiares, pero no todos los cubanos tienen familiares fuera de Cuba.
Como respuesta a la escasez de recursos ocasionada por la crisis económica que afectó de manera profunda al país en la década de los noventa, se intensificó el uso de la medicina natural y tradicional, actualmente de amplio empleo.
- Educación. El sistema cubano ha erradicado prácticamente el analfabetismo, cuenta con un sistema de educación público que abarca todas las enseñanzas y ha creado modelos educativos que se han utilizado en el resto de Hispanoamérica.
En Cuba, la educación, la salud y el deporte son derechos de la población y a veces obligaciones. No olvidemos que los deportistas de élite se consideran esenciales para la propaganda del régimen, al igual que ocurría en el bloque soviético, lo que les da a esos deportistas ciertos privilegios y una atención médica no siempre saludable.
Los revolucionarios presumen de su sistema universal de enseñanza, sin embargo, desde el exilio cubano en Florida se cuestiona el mismo al señalar que el acceso a ciertos niveles de enseñanza se limita a la condición de «ser revolucionario» y recuerda casos de expulsiones de estudiantes por expresar criterios contrarios a los del gobierno o por ser homosexuales o, hace unas décadas, por tener el pelo largo los hombres. Es un país donde las escuelas se utilizan para adoctrinar a la gente desde muy jóvenes y donde se imponen los valores comunistas por encima de los valores de la enseñanza, según señalan los cubanos en el exilio.
- Según el Departamento de Estado de EE.UU, Cuba es, desde la Revolución, uno de los países más seguros de Sudamérica y el Caribe. Estadísticas de la Oficina de Naciones Unidas contra la droga y el crimen muestran que la tasa de homicidios en la isla, entre 2012 y 2016, fue de 4,99 por cada 100.000 habitantes, lo que la convierte en el segundo país más seguro de la región, solo superado por Chile. En Cuba es muy común ver policías patrullando las calles o un sistema de cámaras de vigilancia en varios barrios. Sin embargo, todo el mundo sabe que estos estándares de seguridad se deben a un sistema represivo, de vigilancia y control. Cuba es un estado policial. Su seguridad es el miedo creado en la población, donde todos son vigilados y donde se graban las conversaciones telefónicas, se corta el teléfono a quien el gobierno considera poco afecto o se elimina a conexión a Internet, como estamos viendo estos días.
Pero incluso para los ojos más afines, la Revolución ha tenido sonoros fracasos. Entre los que destacan:
1. La economía. Antes de la Revolución, Cuba era un 80% más rica que el resto de los países latinoamericanos. El Producto Interior Bruto per cápita de la isla era igual al español, pero, a partir de la Revolución, el PIB per cápita de España despega de manera meteórica, mientras que el cubano queda casi estancado.
En el sistema estatalista ideado por los Castro se primó la detentación del poder y la visión política sobre la económica. Es verdad que inició una transformación para dejar de depender de la explotación de la caña de azúcar, pero no ha logrado un cambio estructural que permita tener ese crecimiento económico sostenido de toda economía desarrollada, lo que unido a la dependencia del dinero soviético ha generado una crisis continuada desde que cayó el Muro y el sistema soviético se vino abajo. Esto ha dado lugar a la instauración de cartillas de racionamiento y de un mercado negro que funciona en dólares. Porque en Cuba han convivio, hasta el 21 de junio de este año, dos monedas, el peso cubano y el peso cubano convertible, cuyo valor oficial es equivalente a un dólar. Estos proceden de los dólares que llegan de los visitantes extranjeros y de las remesas de los emigrantes. Sin embargo, el presidente Diaz-Canel anunció el 1 de enero de 2021 la unificación de ambas monedas y dejar de aceptar dólares en efectivo desde el mes de junio. No sabemos que ha hecho el gobierno cubano con las reservas en dólares, en todo caso, la situación monetaria cubana es un pequeño caos. Lo que sí es cierto es que esto deja sin recursos a los cubanos que recibían fondos de sus familias en USA- algo que fomentó Fidel Castro-, salvo que hagan unas transferencias por medio de unas tarjetas magnéticas que tienen que recargarse desde el exterior, así el régimen cree controlar todo el dinero.
Se vuelve a echar la culpa al embargo estadounidense, pero se olvidan de que cuando el régimen, vista la ruina, permitió ligeramente una cierta actividad económica privada los sistemas de fiscalización y control estatales arruinaron sus incipientes comienzos a base de multas, decomisos, retiro de licencias y otras medidas similares, sobre todo, entre los poco afectos. Por supuesto ninguna ley protege a este tipo de trabajadores.
El sueldo medio mensual de los cubanos oscila entre los 5 y 80 euros. Medio kilo de carne de cerdo cuesta el salario de un camarero al mes; una barra de pan, cuando hay, cuesta 1 euro; unos zapatos, unos 60 euros; un pantalón no menos de 50 euros. Todas las televisiones cuestan más de 500 euros. Casi no hay ordenadores y un móvil cuesta, como poco, 300 euros. Hay lugares de Cuba que jamás han tenido electricidad, no hay casi líneas de internet y las pocas que hay están bajo el control de una única empresa gubernamental, por eso pueden cortar la conexión tan fácilmente.
A los cubanos, desde siempre, pero más desde los años 90, todo se les va en hacer colas. Hay racionamiento. Hoy en día hay escasez de pollo, huevos, cigarros, patatas, carne de cerdo, las vacas no pueden matarse por ser de propiedad estatal… Incluso si alguien tiene dinero no puede comprar más de un producto por el racionamiento impuesto, salvo los dirigentes que presentan un buen vivir, sin saber de dónde sacan para tanto como guardan en cuentas en el extranjero. Además, deben comprar en su mercado, el que corresponde a su domicilio no en otro. Por supuesto, también escasean los productos de higiene y su precio es tan elevado que a los sectores más pobres de la sociedad les es imposible acceder a ellos. Hasta el ron cubano falta. El ron siempre ha sido el producto estrella en el comunismo cubano. Alcoholismo y prostitución, masculina y femenina, puesto que en muchos casos es la única forma de sobrevivir. Podríamos seguir describiendo la miseria en la que el régimen comunista de cuba ha tenido y tiene a sus ciudadanos, pero no acabaríamos nunca.
2. Violaciones de los Derechos Humanos, que van desde la falta de libertad de prensa hasta el encarcelamiento o la persecución de opositores políticos. Organizaciones internacionales han denunciado sistemáticamente este asunto. La ONU, incluye desde hace unos años en su informe anual a Cuba entre los países que toman «represalias vergonzosas» contra quienes defienden los derechos humanos. Las mujeres opositoras, damas de blanco, aseguran ser victimas frecuentes de la represión policial. Hasta Amnistía Internacional, publica periódicamente la falta de derechos humanos en la isla, los encarcelamientos a los que opinan diferente o al que presenta determinadas manifestaciones sexuales. No hace falta cometer delitos, si eres opositor la policía sabe muy bien como fabricar las pruebas en contra. La sociedad cubana es una sociedad secuestrada en lo físico y en lo espiritual, así, aunque la constitución establece la libertad de conciencia y de religión y prohíbe la discriminación basada en la profesión religiosa; sin embargo, el gobierno cubano siempre mantuvo el control sobre la mayoría de los aspectos de la vida religiosa. Con el inicio de la dictadura comunista de Fidel Castro comenzó un duro periodo para la Iglesia en Cuba con la expulsión de sacerdotes, el cierre de escuelas y universidades católicas, la imposibilidad de construir templos, entre muchas otras dificultades. Muchos sacerdotes tuvieron que huir. Tan sólo algunos valientes, religiosos y laicos, se quedaron en la isla para seguir con su actividad evangelizadora y asistencial. Entre otros el que con el tiempo fue el Obispo Emérito de la Diócesis de Pinar del Río, Monseñor José Siro González Bacallao, fallecido a los 90 años el pasado 19 de julio. Fue uno de los evangelizadores que con más fuerza se opuso al régimen castrista y logró con las visitas de Juan Pablo II y Francisco, la denuncia mundial de la falta de libertad religiosa en la isla, y la liberación de disidentes cubanos encarcelados, algunos, simplemente por su fe. La persecución religiosa afecta también a las distintas iglesias protestantes o a otras religiones no cristianas.
Pero el atentado a los derechos humanos se logra también por la propaganda. Aquella nueva sociedad, aquel hombre nuevo que pregonaba la Revolución ni existe ni ha existido nunca. A partir de la Revolución se erigió un sistema que no solo controlaba por completo la esfera política sino también los medios de difusión masiva, la publicidad, las casas editoriales, el sistema educativo, un complejo y ubicuo entramado de organizaciones de masas para imponer la ideología y voluntad política de su líder. Cada vez que Fidel Castro comparecía ante las cámaras de televisión para pronunciar sus maratonianos discursos (de varias horas de duración) sus palabras eran transmitidas primero en directo y posteriormente repetidas en toda la prensa escrita y radiotelevisada; en todas las vallas publicitarias, en las escuelas… La propaganda ha sido tan importante para el mantenimiento del régimen como lo ha sido en toda dictadura, pero aquí con gran deleite y profusión. Al igual que en el nazismo o en la URSS, el uso y abuso del lenguaje, buscando una tergiversación en el significado, desvirtuando el auténtico significado de las palabras, buscando la incomprensión de la realidad han resultado esenciales para despojar a cualquier individuo de su capacidad de explicar y explicarse la situación real, limitando así sus opciones de manifestarse contra ella. Se le despoja de la libertad al atacar la libertad de pensamiento. Así el régimen castrista buscaba aniquilar la memoria personal y la memoria histórica tanto como la conquista académica y explicativa de la sociedad. Por supuesto el uso de la neolengua también busca desprestigiar a los que considera sus enemigos, buscando su “muerte civil». Fue la atracción de un importante sector intelectual a base de recibir un trato más que privilegiado, y la propaganda comunista la que hizo que grandes sectores de la izquierda mundial pusieran paños calientes para tratar al castrismo como si se tratara de algo respetable. Sin embargo, cada día se ven más las costuras al régimen.
Aquella represión, la muerte civil y la miseria llevaron a la población, desesperada, a una única salida: emigrar. Lo que ha provocado otra de las características de la Revolución, la fortaleza del exilio.
El represor era el sistema, no el que pensaba diferente, pero ante la presión, sólo cabía marcharse, en ocasiones con visado provisional, en otras muchas, por medio de pequeñas balsas (balseros) camino de Florida, haciendo frente a aguas peligrosas llenas de tiburones.
https://www.youtube.com/watch?v=t1_HAliDbIo
Se calcula que han emigrado más de 3 millones de cubanos, con familias separadas y con jóvenes que sólo piensan en buscar una vida mejor en otro lugar. Son personas con una gran capacidad y preparación, pero no tienen oportunidad de ejercerlas en la isla con empleos dignos y bien remunerados. Esto ha creado una importante colonia cubana en España, pero sobre todo una muy pujante e influyente comunidad en Miami y toda Florida y también, en menor medida pero destacable, en Nueva York, Nueva Jersey, Carlina del Norte y California. Los exiliados cubanos son recibidos en EE.UU como refugiados políticos lo que les hace tener un estatus diferente al de otros inmigrantes sudamericanos. Su buena formación, responsabilidad, habilidad para los negocios, creatividad y ganas de trabajar, les han hecho una comunidad muy próspera e influyente y constituyen un lobby muy importante en la política norteamericana. Su presión busca la intervención norteamericana para logar desalojar el régimen castrista y promover la democracia. No todos piensan exactamente igual, ni votan al mismo partido en EE.UU. Quizá su más importante discrepancia se manifestó en la época del bloqueo, pues muchos consideraban que éste no perjudicaba al régimen sino a los cubanos, siendo más partidarios del embargo.
Una característica común a todos los cubanos en el exilio es su desgarramiento, su situación física fuera de Cuba, pero con el corazón dentro. Se fueron por la dictadura, pero quisieran volver a su tierra, si esta fuera una democracia, y luchan por conseguirlo.
https://www.youtube.com/watch?v=uIb9SE1Xqh8
En 2016, falleció a los 90 años Fidel castro, le sustituyó al frente del gobierno su hermano Raúl y, aunque Raúl aún vive, nombró sucesor como presidente de Cuba a Miguel Diaz-Canel Bermúdez que ejerce el cargo desde el 10 de octubre de 2019. Como todos sabemos, la muerte de Castro no acabó con el régimen. El comunismo sigue mandando en Cuba a base de represión y fuerza militar, aunque cada día con más miseria y descontento, lo que se ha visto incrementado por la pandemia y, por ende, la desaparición del turismo, principal fuente de ingresos de la isla. Cuando nada se tiene, el miedo es menor y el levantamiento mayor. Tras 62 años, las cazuelas no tienen cama. ¿Se acabó?
https://www.youtube.com/watch?v=pP9Bto5lOEQ
Al igual que en otros países comunistas la tiranía, el hambre, los asesinatos y la represión se dan en Cuba y con su apoyo se extiende por Sudamérica un sistema de gobierno, con peculiaridades propias, pero de raíz siempre comunista: Bolivia, Venezuela, Perú…
Los demás deberíamos aprender de lo que pasa en el mundo para no caer en sus mismos males. “Lo único necesario para que el mal triunfe es que los hombres buenos no hagan nada”, decía Burke.
Esperemos que dentro de poco los cubanos canten un son sobre su cuba libre.
https://www.youtube.com/watch?v=Z7lIdjNabz4
BIBLIOGRAFIA
BERDINE, Gilbert. GELOSO, Vincent, POWELL, Benjamin “Cuban infant mortality and longevity: health care or repression. https://drive.google.com/file/d/1ei4r87vyqwyQ3Ueq-_jkvRmwunAaQP8b/view.
FUENTES, Norberto. La autobiografía de Fidel Castro I y II. Ed. Destino 2007.
“La revolución cubana”. Revista Desperta ferro. 2019.
ARENAS, Reinaldo. “Antes que anochezca”. Tusquets, 1992